¿Clase política española indolente?
Hoy hay huelga general en España. Las razones para luchar sobran. La situación que se vive en este país es tan extrema que empuja a salir a las calles. Desde todos los frentes se tiene algo por protestar: están los parados, los médicos, profesores, amas de casa y desahuciados. La crisis está llevando a España a un retroceso en educación, salud y ciencia, entre otros campos donde habían ganado prestigio. El titular de un diario local dice: España sólo es para vacaciones, opinan los inversionistas.
¿Y los políticos, dónde está su responsabilidad, acaso el pueblo no depositó en ellos su confianza y esperanza para llevar al país por una mejor senda? ¿Y qué han hecho? Han permitido que en España se viva la dictadura de los bancos. Cada vez que el gobierno les quiere poner el pare por tantos desahucios (y abuso) ellos le asustan con el cuco de la caída de la economía y del país si los tocan.
¿Los políticos españoles son indolentes? En lo que va del año hemos lamentado la pérdida de dos vidas, quienes se han suicidado cuando policías, fiscal y cerrajero incluido, van a las casas como si persiguieran delincuentes a ejecutar una orden de desahucio promovida por los bancos para despojar el último bastión de los sueños rotos de los españoles.
Amaia fue la última persona que se quitó la vida el pasado 9 de noviembre, cuando la sociedad se sobrecogía por esta tragedia evitable, no se ha visto a ningún ministro o autoridad renunciar por estas muertes. Los bancos y políticos tienen manchadas las manos de sangre. Pero aquí no pasa nada, si bien se han detenido más desahucios- al día se realizaban unos 500 en toda la península- por la moratoria bancaria, no ha terminado la angustia y drama de estas familias.
Hemos dicho que estamos en la dictadura de los bancos, por eso la moratoria anunciada por la Asociación Española de la Banca, establece “la paralización de los desahucios durante los dos próximos años en aquellos casos en que concurran circunstancias de extrema necesidad”. Pregúnteles ahora quiénes aplican.
Como las Amaias (1), los José Miguel (2) que en paz descansen, cientos de familias tienen su vida hipotecada a los bancos una cuenta que no acaba ahí sino es transferida a sus descendientes. Hay ancianos que por avalar a sus hijos tienen una deuda de 200 mil euros que ni siquiera en otra vida sería pagable. ¿Y qué esperan los políticos indolentes? ¿Qué esperan para otorgar como dación de pago la casa comprada a los bancos y sanear las deudas al estilo Estados Unidos?
Por eso la huelga es la mejor catarsis de la sociedad cansada de esta dictadura y de unos políticos que prefieren sacrificar a su pueblo quien los eligió.
¿Y los políticos, dónde está su responsabilidad, acaso el pueblo no depositó en ellos su confianza y esperanza para llevar al país por una mejor senda? ¿Y qué han hecho? Han permitido que en España se viva la dictadura de los bancos. Cada vez que el gobierno les quiere poner el pare por tantos desahucios (y abuso) ellos le asustan con el cuco de la caída de la economía y del país si los tocan.
¿Los políticos españoles son indolentes? En lo que va del año hemos lamentado la pérdida de dos vidas, quienes se han suicidado cuando policías, fiscal y cerrajero incluido, van a las casas como si persiguieran delincuentes a ejecutar una orden de desahucio promovida por los bancos para despojar el último bastión de los sueños rotos de los españoles.
Amaia fue la última persona que se quitó la vida el pasado 9 de noviembre, cuando la sociedad se sobrecogía por esta tragedia evitable, no se ha visto a ningún ministro o autoridad renunciar por estas muertes. Los bancos y políticos tienen manchadas las manos de sangre. Pero aquí no pasa nada, si bien se han detenido más desahucios- al día se realizaban unos 500 en toda la península- por la moratoria bancaria, no ha terminado la angustia y drama de estas familias.
Hemos dicho que estamos en la dictadura de los bancos, por eso la moratoria anunciada por la Asociación Española de la Banca, establece “la paralización de los desahucios durante los dos próximos años en aquellos casos en que concurran circunstancias de extrema necesidad”. Pregúnteles ahora quiénes aplican.
Como las Amaias (1), los José Miguel (2) que en paz descansen, cientos de familias tienen su vida hipotecada a los bancos una cuenta que no acaba ahí sino es transferida a sus descendientes. Hay ancianos que por avalar a sus hijos tienen una deuda de 200 mil euros que ni siquiera en otra vida sería pagable. ¿Y qué esperan los políticos indolentes? ¿Qué esperan para otorgar como dación de pago la casa comprada a los bancos y sanear las deudas al estilo Estados Unidos?
Por eso la huelga es la mejor catarsis de la sociedad cansada de esta dictadura y de unos políticos que prefieren sacrificar a su pueblo quien los eligió.
La huelga en directo
http://elpais.com/especiales/2012/huelga-general/?autoplay=1
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